
Gina Campuzano propone sancionar la fabricación, venta y posesión de dispositivos capaces de interceptar la señal de las llaves electrónicas
Ciudad de México, 6 de septiembre de 2026.— El robo de automóviles ya no necesariamente deja cristales rotos, cerraduras forzadas o testigos que hayan escuchado algún ruido. En algunos casos, basta con interceptar una señal electrónica para que un vehículo quede al alcance de los delincuentes.
Ante esta nueva modalidad, la senadora Gina Campuzano González, del PAN, presentó una iniciativa para prohibir y sancionar la fabricación, comercialización, distribución, importación y posesión de dispositivos electrónicos utilizados para vulnerar los sistemas de seguridad de los automóviles.
La legisladora advirtió que los delincuentes han encontrado en la tecnología keyless —que permite abrir, cerrar y encender un vehículo sin utilizar físicamente una llave— una nueva oportunidad para cometer robos de manera rápida y prácticamente imperceptible.
El mecanismo, explicó, consiste en interceptar la comunicación inalámbrica entre la llave electrónica y el automóvil, haciendo creer al sistema que la llave se encuentra cerca. De esta manera, los responsables pueden abrir el vehículo e incluso encenderlo en cuestión de segundos.
Es el llamado “robo tecnológico” o “robo silencioso”: un delito que puede ocurrir sin violencia, sin daños visibles y, en ocasiones, sin dejar prácticamente rastro.
Campuzano González alertó que el problema no se limita a grupos dedicados al robo de vehículos. Los dispositivos capaces de vulnerar estos sistemas pueden encontrarse con relativa facilidad en mercados digitales, plataformas de compraventa e incluso mediante entregas personales.
“Estos dispositivos no son exclusivos del crimen organizado”, señaló la senadora, al advertir sobre la existencia de un mercado abierto y con escaso control de herramientas que pueden ser utilizadas para vulnerar los sistemas de seguridad vehicular.
La propuesta busca reformar el Código Penal Federal para establecer como delito la fabricación, modificación, comercialización, distribución, importación y posesión de dispositivos electrónicos destinados a vulnerar sistemas de seguridad vehicular.
La iniciativa contempla penas de tres a ocho años de prisión y de 500 a mil 500 días multa para quienes incurran en estas conductas, además de un incremento de las sanciones cuando los delitos sean cometidos de manera reiterada.
La senadora sostuvo que el robo de vehículos ha evolucionado junto con la tecnología. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en México se registran más de cien mil casos anuales de robo de vehículos y una parte importante ocurre sin violencia.
Para Campuzano, este escenario evidencia que las formas tradicionales de combatir el delito ya no son suficientes frente a herramientas que permiten vulnerar sistemas electrónicos en cuestión de segundos.
“El problema ya no está únicamente en la calle; también puede encontrarse detrás de una pantalla, en un dispositivo que cabe en una mano y que puede convertir la tecnología diseñada para proteger un automóvil en una herramienta para sustraerlo”, plantea la iniciativa.
La legisladora consideró que mantener vacíos legales frente a esta modalidad permite que el mercado de estos dispositivos continúe creciendo y que las técnicas utilizadas por los delincuentes se perfeccionen.
“La inacción normativa, en este contexto, se traduce en una forma de permisividad frente a una conducta que ya ha rebasado los mecanismos tradicionales de control”, sostuvo.
La propuesta no se limita al ámbito penal. Campuzano González plantea modificaciones a la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, con el objetivo de que las autoridades puedan retirar del mercado y suspender la comercialización de dispositivos que generen interferencias perjudiciales, además de impedir su fabricación e importación cuando sean utilizados para vulnerar sistemas de seguridad.
También propone reformar la Ley Federal de Protección al Consumidor para prohibir la comercialización, publicidad o intermediación de dispositivos cuya finalidad sea facilitar la comisión de delitos o vulnerar sistemas de seguridad.
La iniciativa fue turnada para su análisis y dictaminación a las Comisiones Unidas de Justicia y de Estudios Legislativos Segunda del Senado.
El planteamiento parte de una realidad que avanza a la misma velocidad que la tecnología: mientras los automóviles incorporan sistemas cada vez más sofisticados para facilitar la vida de sus propietarios, también aparecen nuevas herramientas para burlarlos. Y esta vez, el robo puede comenzar sin una llave forzada, sin una ventana rota y sin hacer ruido.
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