
Después de muchos años marcados por la
incertidumbre y el temor, el estado de
Zacatecas comienza a reencontrarse consigo
mismo. Hoy, en sus calles, en sus plazas y en
sus tradiciones, se percibe un cambio más que
visible, el cual es profundamente sentido por
quienes habitan esa tierra. Poco a poco, el miedo
que durante décadas aprisionó la vida cotidiana
empieza a disiparse, dando paso a una renovada
sensación de paz, tranquilidad y convivencia.
Este resultado no es casual. Se deriva de un
esfuerzo sostenido por recuperar la seguridad
ciudadana, proteger la vida y salvaguardar el
patrimonio de las personas, valores intangibles
que toda sociedad aprecia y necesita para florecer.
A casi cinco años de gestión estatal, los avances son
palpables tanto en la mejora de las condiciones de
seguridad como en el saneamiento de las finanzas
públicas y en la decisión responsable de no adquirir
deuda, al tiempo que se impulsa infraestructura
social en beneficio de la población. En este proceso
ha sido relevante la coordinación institucional y la
continuidad de estrategias en materia de seguridad,
para lo cual han contribuido el gobierno estatal y el
federal, de manera complementaria, a fin de generar
condiciones más favorables para la ciudadanía.
Pero más allá de los indicadores, hay señales que ha
blan con mayor elocuencia: el regreso de la gente a los
espacios públicos, la reactivación de las tradiciones y
la recuperación del tejido social. La reciente Procesión
del Silencio, vivida con recogimiento y respeto, así
como la celebración en Jerez del Sábado de Gloria
—festividad que durante años fue suspendida— son
testimonio de una comunidad que vuelve a apropiarse
de su identidad cultural.
3
Ricardo Monreal Ávila Artículo
A lo anterior se suma el notable éxito del Festival
Cultural de Zacatecas, que ha congregado a artistas
de gran prestigio y reconocimiento, para ofrecer
conciertos públicos de alta calidad en escenarios
emblemáticos de la ciudad. La respuesta de la gente,
así como la presencia de visitantes y turistas, es
significativa, y familias enteras, jóvenes y personas
adultas han vuelto a disfrutar del espacio público, de
la música, del arte y de la convivencia. Este renacer
cultural fortalece la identidad local y además proyecta
a Zacatecas como uno de los destinos más bellos y
atractivos del mundo, donde la historia, la arquitectura
y la vida cultural convergen de manera excepcional.
4
Ricardo Monreal Ávila Artículo
El Sábado de Gloria, por su parte, invita a la reflexión.
Es un día que simboliza la transición: del dolor a la
esperanza, de la oscuridad a la luz. Representa ese
momento de pausa en el que la fe y la paciencia se
ponen a prueba, antes del renacimiento que trae
consigo la Pascua. En ese sentido, Zacatecas parece
vivir su propio Sábado de Gloria: un tiempo de
espera activa, donde los frutos de la paz comienzan
a manifestarse, pero donde también se reconoce que
el camino aún no finaliza.
La conclusión de la Semana Santa nos recuerda que
toda transformación verdadera implica sacrificio,
perseverancia y visión de futuro. México, como
nación, también se encuentra en ese proceso. Si
bien hay avances que celebrar, no deben ignorarse
los retos persistentes ni las tensiones del entorno
internacional que, de una u otra forma, impactan
la estabilidad global.
5
Ricardo Monreal Ávila Artículo
La preocupación por los conflictos en Oriente Medio,
así como las advertencias y posturas confrontativas
en torno a puntos estratégicos, como el estrecho
de Ormuz, nos recuerdan que la paz nunca es un
estado definitivo, sino, más bien, una construcción
constante. Frente a ello es necesario mantener una
postura crítica, informada y comprometida con
los principios de diálogo, respeto entre naciones y
solución pacífica de controversias.
En contraste con esas tensiones, México tiene hoy
la oportunidad de consolidar su propia ruta hacia
la estabilidad interna. La experiencia de Zacatecas
demuestra que es posible avanzar, incluso después
de periodos prolongados de dificultad. La clave está
en no bajar la guardia, en reconocer los desafíos
pendientes y en fortalecer los logros alcanzados,
manteniendo una conducción pública que privilegie
la coordinación, la responsabilidad y el bienestar
colectivo.
Hoy se respira en Zacatecas un aire distinto, de paz,
de tolerancia, de esperanza. No es una paz ingenua
ni definitiva, sino una que se construye día a día,
con esfuerzo y con la convicción de que el bienestar
colectivo es una tarea compartida. Que este momento
sea más que un motivo de celebración, que también
propicie la reflexión y el compromiso para seguir
avanzando.
Enhorabuena para Zacatecas y para México
Copyright 2025 | Contraluz Legislativa