Foto/cortesíaEl Senado de la República busca establecer por ley que el mérito y los resultados deportivos sean determinantes para definir el ascenso, descenso y permanencia de los equipos en las distintas categorías profesionales, una propuesta que impacta directamente al futbol mexicano, pero que pretende aplicarse al conjunto de las disciplinas deportivas.
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Cultura Física y Deporte, con el objetivo de establecer reglas permanentes, públicas y objetivas para los sistemas de competencia.
Durante la presentación, el senador sostuvo que el deporte debe regirse por principios de competencia, mérito y oportunidades. Señaló que la suspensión del ascenso y descenso en el futbol mexicano, planteada originalmente como una medida temporal, terminó convirtiéndose en una decisión permanente.
Castañeda recordó que en 2020 la Federación Mexicana de Futbol suspendió temporalmente el mecanismo y posteriormente la Federación y la Liga determinaron cancelar el sistema.
La iniciativa fue respaldada por legisladores de distintos grupos parlamentarios, entre ellos Morena, PAN, Partido Verde y Partido del Trabajo, luego de un ejercicio de análisis realizado en el Senado sobre las consecuencias deportivas, económicas, laborales y jurídicas de la desaparición del ascenso y descenso.
“ El resultado en la cancha debe importar”, sostuvo Castañeda.
La propuesta establece que, cuando existan dos o más divisiones dentro de una misma estructura profesional, deberá existir un mecanismo permanente de ascenso y descenso que abarque las diferentes categorías.
El legislador planteó que los clubes que cumplan con requisitos financieros, de infraestructura, seguridad y capacidad operativa no deberían quedar impedidos de ascender cuando sus resultados deportivos les permitan hacerlo.
La iniciativa también busca incorporar expresamente el mérito deportivo como uno de los principios que deben observar las asociaciones deportivas nacionales y plantea que el ascenso, descenso y permanencia se definan principalmente a partir de los resultados obtenidos en la competencia.
Las asociaciones conservarían la facultad de diseñar sus propios sistemas de competencia, pero tendrían que hacerlo bajo reglas públicas, objetivas y claras, que no puedan modificarse durante su vigencia.
Otro de los componentes de la propuesta es establecer obligaciones de transparencia para las asociaciones deportivas nacionales.
De aprobarse, tendrían que presentar anualmente ante la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte y las comisiones legislativas correspondientes información sobre sus programas, modificaciones reglamentarias, formación deportiva, resultados y calendarios.
También tendrían que participar en reuniones de trabajo convocadas por autoridades federales o por el Congreso de la Unión.
Castañeda aclaró que la intención no es que el Congreso administre el futbol ni sustituya a sus autoridades, sino establecer un marco legal que garantice condiciones de competencia entre las diferentes categorías deportivas.
La discusión también abrió la puerta a una agenda más amplia para el futbol mexicano.
El senador del Partido Verde, Jorge Carlos Ramírez Marín, anunció que su bancada presentará iniciativas complementarias para limitar el número de jugadores extranjeros, fortalecer las fuerzas básicas y establecer derechos de las audiencias relacionados con la transmisión de los partidos.
Castañeda sostuvo además que las organizaciones deportivas, aunque sean privadas, generan consecuencias que trascienden a sus propietarios, debido a que sus actividades involucran empleos, inversiones, oportunidades para comunidades y posibilidades de movilidad social.
“Lo que es privado por su propiedad puede ser público por sus consecuencias”, afirmó.
La iniciativa fue turnada a las comisiones legislativas correspondientes para su análisis y dictaminación.
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