
El gobierno de Argentina, encabezado por el presidente Javier Milei, sostiene firmemente que existe una «campaña antiargentina» coordinada en redes sociales. Según el mandatario, esta ofensiva digital estaría impulsada por los gobiernos de Brasil, México, España y el Partido Demócrata de Estados Unidos. Sin embargo, hasta la fecha, ni el presidente ni su equipo de comunicación han logrado presentar pruebas concluyentes que respalden la existencia de un plan financiado por estos actores.
La controversia estalló el 25 de julio en Sao Paulo. Durante un evento político, Milei denunció que los «ataques» contra su país eran promovidos por lo que denominó la «mierda progresista socialista». Poco después, el presidente elevó el tono de sus acusaciones al afirmar que el 25% de los recursos de esta supuesta campaña provenían directamente del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
Estas declaraciones no solo quedaron en el ámbito retórico, sino que escalaron a una crisis diplomática sin precedentes cuando Milei calificó a Lula como «corrupto» y «ladrón». El argumento central del gobierno es que esta campaña busca desacreditar el modelo económico actual para evitar que las «ideas de la libertad funcionen».
A pesar de la insistencia oficial, las fuentes citadas por el gobierno han sido vagas. El portavoz presidencial, Adrián Ravier, al ser consultado sobre las evidencias, se limitó a responder: «Hay fuentes que vienen de redes, que habría que evaluarlas».
Por su parte, el canciller Pablo Quirno intentó dar rigor técnico a la denuncia mencionando que el 22% de los mensajes negativos provenían de Brasil. Quirno afirmó:
Está tabulado. Hubo un informe que se publicó en las redes donde el 22% de los mensajes contra Argentina venía de Brasil… Es evidente que hay dinero detrás».
No obstante, el propio canciller admitió no tener pruebas para incriminar a nadie específicamente en el gobierno brasileño.
La pista más clara sobre el origen de los datos de Milei apunta a un informe de la firma Monitor Digital. Este documento indica que, durante el Mundial 2026, los países con más publicaciones sobre Argentina fueron:
Sin embargo, el informe no menciona ninguna campaña montada o financiada. La explicación de la consultora es mucho más simple: Brasil lidera el ranking debido a su enorme población de usuarios de redes sociales (150 millones) y a la histórica rivalidad futbolística con Argentina.
Aunque es cierto que el algoritmo de las redes sociales alimentó tensiones y críticas hacia la selección argentina por temas como el racismo, no hay evidencia en las fuentes de que esto fuera una operación política orquestada.
Mientras el gobierno promete ofrecer las fuentes exactas «más tarde», la narrativa de la «campaña antiargentina» continúa siendo un eje central del discurso de Milei para confrontar a los gobiernos de corte progresista.
Copyright 2025 | Contraluz Legislativa