
MÉRIDA, Yucatán, 16 de julio 2026.– Las vacaciones de verano representan un periodo de descanso para miles de estudiantes, pero también pueden convertirse en una etapa de retroceso académico si no se mantienen hábitos de estudio, por lo que es importante inscribirlos a clases extraescolares durante esta temporada.
Especialistas advierten que el llamado «olvido veraniego» provoca que los alumnos regresen a clases con dificultades para recordar conocimientos adquiridos durante el ciclo escolar.
Así lo narra la orientadora asesora educativa Aimeé Lilián Ardines Bujanos, del Centro Kumon colonia México, en Mérida, señaló que este fenómeno cobra especial relevancia en Yucatán, entidad que se encuentra entre los ocho estados con mayor rezago educativo del país.
Indicó que el 28 por ciento de la población de 15 años o más presenta rezago educativo, situación que hace necesario fortalecer el aprendizaje incluso durante el periodo vacacional.
La especialista explicó que uno de los principales factores detrás de esta problemática es la disminución de la capacidad de concentración de niñas, niños y adolescentes.
Kumon es la principal institución de educación extraescolar que fortalece los hábitos de estudio y una mejoría palpable en matemáticas, comprensión de lectura e inglés en los alumnos, por lo que las vacaciones de verano son el momento ideal para inscribir a los menores.
«Vivimos en un mundo hiperconectado y sobreestimulado, donde los estudiantes cada vez tienen más dificultades para mantener la atención durante periodos prolongados», comentó.
Añadió que el uso excesivo de teléfonos celulares, redes sociales e incluso de herramientas de inteligencia artificial ha impactado en la comprensión lectora, la capacidad de análisis y el desarrollo de ideas propias.
«No hay comprensión lectora ni capacidad de análisis para discernir y cuestionar», afirmó.
Para explicar este fenómeno, Ardines Bujanos retomó los planteamientos de la psiquiatra española Marian Rojas Estapé, quien sostiene que la exposición constante a estímulos digitales genera recompensas inmediatas mediante la liberación de dopamina, lo que dificulta el desarrollo de funciones relacionadas con el autocontrol, la concentración y el pensamiento crítico.
Ante este panorama, consideró que las vacaciones representan una oportunidad para reforzar conocimientos fundamentales como matemáticas, lectura e inglés, con el propósito de que los estudiantes regresen a las aulas con mayor seguridad y confianza.
Explicó que la práctica constante de operaciones básicas, como sumas, restas, multiplicaciones y divisiones, además de la lectura cotidiana, favorece la creación de conexiones neuronales que fortalecen el aprendizaje y preparan a los alumnos para contenidos de mayor complejidad, como álgebra y cálculo.
Asimismo, enfatizó que el aprendizaje requiere repetición y constancia.
«Hay pocas cosas que se aprenden por impacto. Un idioma, un deporte, las matemáticas o el inglés se dominan mediante la práctica continua», señaló.
La especialista advirtió que, cuando los estudiantes dejan de ejercitar sus conocimientos durante varias semanas, estos no logran consolidarse en la memoria de largo plazo, lo que genera inseguridad y dificultades al inicio del siguiente ciclo escolar.
Finalmente, hizo un llamado a madres y padres de familia para supervisar el uso de la tecnología y promover un equilibrio entre el entretenimiento y las actividades académicas.
«Vivimos en una era digital y eso no cambiará, pero debemos enseñar a los niños que la tecnología también es una herramienta para aprender, investigar y desarrollar habilidades, sin dejar de lado momentos de recreación con moderación», concluyó.
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